Flybondi atraviesa una situación financiera cada vez más delicada, con salarios adeudados desde junio, el medio aguinaldo pendiente y más de 700 indemnizaciones sin pagar a exempleados. A esto se suman dificultades con proveedores y una fuerte reducción de su capacidad operativa.
Entre el 6 y el 10 de agosto, la aerolínea canceló decenas de vuelos y mantiene una flota muy limitada en condiciones de operar. También se registraron problemas con la cobertura médica de trabajadores y exempleados por falta de pago de aportes, además de restricciones impuestas por proveedores de combustible y empresas de leasing.
En paralelo, en la Justicia Comercial se acumulan pedidos de quiebra y crecen las versiones sobre una posible presentación en concurso preventivo. De concretarse, la empresa podría iniciar un proceso de renegociación de deudas con trabajadores, proveedores y pasajeros afectados por vuelos cancelados.




